Lo ideal es hacerlo por la mañana o después de entrenar, cuando más inflamación podés tener.
Pre-masaje
Manos y cara limpias
Aplicar crema facial, aceite o serum
para que los dedos se deslicen sin tirar la piel
1. Activación del sistema linfático
Abrir canales de drenaje.
Con movimientos suaves, hacé pequeños círculos detrás de tus orejas y bajá por los costados del cuello hasta las clavículas (x5 veces).
2. Frente
Frente a sien.
Con los dedos índice y medio, alisá desde el centro de la frente hacia las sienes (x5 veces)
Sien a cuello.
Luego, de las sienes bajá con los dedos por el costado de la cara hasta la clavícula (x5)
3. Zona de ojos
Lagrimal a sien.
Con movimientos delicados (como si acariciaras), desde el lagrimal al costado del ojo (x5)
Sien a cuello.
Luego, desde la sien bajás al cuello como en el paso anterior
4. Mejillas y pómulos.
Nariz a orejas.
Desde las aletas de la nariz hasta las orejas, con presión suave-media (x5)
Orejas a cuello.
Luego, bajá desde las orejas al cuello
5. Mentón y mandibula.
Mentón a orejas.
Desde el centro del mentón hacia las orejas, siguiendo la línea mandibular (x5)
Orejas a cuello.
Después, desde la oreja hacia abajo por el cuello
6. Cuello. (Final)
Cuello a clavícula.
Con toda la palma, hacé barridos suaves desde la mandíbula hacia las clavículas (x5-10 veces)
Tips.
Presión.
No debe doler, ni dejar la piel roja. Es un masaje lento, suave y constante
Frecuencia.
Podés hacerlo día por medio o todos los días si querés un efecto más constante
Hidratación.
Si tomás agua después del masaje, ayudás aún más al drenaje
Rosácea.
Si tenes rosácea y notas que tu piel se pone roja (mientras no sientas comezón, calentura o ardor) colócate un paño frío sobre el rostro luego del drenaje. Pero si no lo tienes no debería dejar la piel rojiza ni debería arder.