
Notes
-Padre Park... - llamó mirándole desde el piso y sonriendo mientras admiraba las cuerdas en el cuerpo de su ángel, de su dios.
JiMin sollozo y negó aturdido, no comprendía qué demonios sucedía, pero su preciado creyente de rodillas ante él estaba por aclarar sus dudas.
Yoongi le acarició las piernas lentamente sobre la tela
del pantalón de vestir, le apretó los deliciosos muslos sacándole un jadeo de impresión y acto seguido comenzó a desabrocharle el cinturón.
-Te alabaré como un perro, te confesaré cada uno de mis pecados y te entregaré mi alma; tú eres mi religión.