
Notes
Las calas de colores necesitan un ambiente húmedo, cálido y luminoso para florecer. También es importante protegerlas de corrientes de aire frío y del viento.
Riego
Riega las calas al menos una vez a la semana, pero el riego puede variar según la temporada y el clima.
En verano, cuando hace calor, puede ser necesario regarlas dos veces por semana.
Asegúrate de que la tierra nunca se seque.
Luz
Colócalas en un lugar luminoso y a la vez fresco para que la floración se prolongue.
Si quieres tenerlas al aire libre, sitúalas en un lugar donde solo reciban el sol de la mañana, o en sombra siempre que sea luminosa.
Fertilización
En los meses de floración –generalmente se produce en primavera– se aplique fertilizante, abono líquido, a la tierra cada 15 días aproximadamente.
Utiliza fertilizantes orgánicos como humus, estiércol, etc.
Plagas
Asegúrate con frecuencia de que los bulbos de las calas están sanos.
Si observas algún síntoma de que la cala sufra alguna enfermedad, arráncala con las raíces incluidas.